Planificación Fiscal

La ingeniería fiscal es una estrategia cuidadosamente planificada cuya finalidad es optimizar al máximo la estructura de la empresa para periodificar, planificar o reducir al máximo su carga impositiva. Respetando en todo momento la legalidad vigente, este procedimiento aprovecha vacíos legales, imprecisiones en las leyes y diferencias en las regulaciones tributarias de los diferentes países, con el fin de obtener una reducción de impuestos.

Esto se ha hecho posible gracias a la globalización y a los cambios en las políticas económicas y financieras de las últimas décadas. Así, hoy en día su empresa puede, sin mayores problemas y respetando las limitaciones que le imponga su país de residencia, abrir una cuenta bancaria o realizar inversiones en el extranjero.

El ingente incremento de las transacciones internacionales y la proliferación de las compañías multinacionales ha conllevado que los gobiernos de los diferentes países sufren cada vez más para poder ejercer un control tributario eficiente sobre sus ciudadanos y empresas.

En este nuevo escenario cobra una importancia creciente la llamada planificación fiscal, tanto a nivel nacional como internacional. Esta, al contrario que ocurre con la asesoría fiscal nacional, no se restringe al ámbito de un país, sino que aborda las cuestiones tributarias y legales desde un punto de vista global.

Como es de imaginar, las administraciones públicas de los diferentes países intentan por todos los medios poner coto a estas prácticas. Sin embargo, no hay nada de ilegal en que uno organice sus finanzas de manera que la carga impositiva sea la menor posible. Es lo que se conoce popularmente como elusión fiscal. Este término no debe confundirse con la evasión fiscal o evasión de impuestos que por el contrario es un delito, ya que a través de ella se evita el pago de impuestos mediante la ocultación de las ganancias.